martes, 23 de agosto de 2016

De la adopción, amor y homosexuales

Cuando se es padre o madre, de esos buenos, de esos que dan la vida por sus hijos, de esos que saben que un hijo no se concibe o se tiene porque se les dio la gana, se es capaz de amar con un amor que da sin esperar nada a cambio, un amor paciente, bondadoso; un amor que no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso; un amor que no se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor; un amor que no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad, un amor que todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, y todo lo soporta. Un hijo se tiene cuando se es capaz de amar así, de verdad. 

No se tienen hijos para saber que se siente, no se tienen hijos para acabar con soledades, para arreglar un mal matrimonio, para perpetuar una descendencia, para darle todo lo que tu no tuviste, para que sean lo que tu no fuiste, no se tienen hijos porque es un derecho, se tienen hijos porque se es capaz de amar a un ser mucho más que a ti mismo, sabiendo que lo que tu das nunca lo debes exigir a cambio. 

Amigo, amiga LGBTI si sientes que podrías tener tanto amor así por un niño…no adoptes, no lo hagas por ti, hazlo por ellos. ELLOS QUIEREN UN PADRE Y UNA MADRE, NO INVENTES. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario